¿Sobraron medialunas?

Le damos sobrevida a las medialunas con este postre bomba: French pudding

Confesión: soy la reencarnación de Lita de Lázzari. ¡No saben el placer que me da cuando logro armo un menú increíble con el rejunte de la heladera! Faaaaa. ¿Y cuando consigo algo en oferta? Éshtashis. Lo compartible de esta historia es que se pueden adquirir habilidades para minimizar el desperdicio de ingredientes y eso es una herramientaza.


Primeros pasos hacia una vida más Lita


Lo primero que les recomiendo es planear, aunque sea por encimita, un menú semanal. Esto no significa escribir en piedra una lista de comidas inflexible. Con establecer una idea general alcanza. Les dejo una lista de principiantes:


* ¿Cuántas veces planeamos comer carne esta semana?

* ¿Vamos a servir ensalada fresca con todas las comidas?

* ¿Vamos a llevar viandas todos los días?

* ¿Está completa mi área de indispensables?

* ¿Hay algo en particular que tengamos ganas de comer?


A partir de estas preguntas pueden saber qué cantidad de carnes y verduras, aproximadamente, van a necesitar. Pueden limpiar, fraccionar y guardar en tuppers justo después de hacer las compras y ya saben que varias comidas están un paso más cerca.


Con los desayunos y meriendas es aún más fácil porque pueden hacer la cuenta y comprar o amasar el pan que necesiten. O sea, si son dos personas y comen dos tostadas en cada desayuno, serían unas 20 tostadas, equivalente a un pan de molde entero. Tranquilamente pueden freezarlo y olvidarse del tema hasta la semana próxima.



¿Qué ingredientes puedo comprar como salvavidas?


Fuera de los envasados, fideos, arroz, enlatados, hay ingredientes que sirven de comodines y pueden ser de mucha utilidad en días apurados. Las papas, batatas y calabazas duran mucho tiempo si se las guarda en un lugar fresco y oscuro y son ideales para armar una comida completa y rápida. Las verduras de hoja se conservan perfecto blanqueadas y freezadas. ¡Los huevos! ¿Qué sería de nuestra vida sin huevos? Una rodaja de pan, una rebanada de palta y una de tomate y voilá, la cena. Por último, legumbres. Si tuviera que elegir un tip que mejore exponencialmente la calidad de las comidas a las apuradas, sería que tuvieran al menos un bowl con quinoa cocida en la heladera. Es una semilla con con todos los nutrientes que necesitan y combina bien con absolutamente todo.


¿Qué tipo de sobras puedo aprovechar?


La verdad es que hay mil fomras de dar una sobrevida a los ingredientes sueltos y a la comida sobrante. Hay tres o cuatro recursos supremos que no fallan y esos son las torrejas, las croquetas, las tartas y las ensaladas. No hay forma de que ese resto de pasta, arroz, verduras cocidas, quesos y legumbres no se puedan reencarnar en una de los cuatro fantásticos.


Para que vean que también aplica para los dulces, hoy les propongo uno de mis favoritos (se que lo digo todo el tiempo, pero adoro este postre), French Pudding de chocolate. Es una deliciosa crema de chocolate que embebe las medialunas y forma una torta/como lo quieran llamar irresistible.


Lo único que necesitan para este postre son algunas medialunas de uno o dos días de antigüedad, lo demás es básico.


French pudding de chocolate

8 porciones


1 docena de medialunas de 1 o 2 días atrás

3 huevos

2 tazas de leche

1 taza de crema de leche

100g chocolate a elección

1/4 taza de azúcar


1. Cortar las medialunas en cubos y distribuir en una fuente para horno de vidrio o cerámica. Yo uso una rectangular más bien bajita para cortar porciones prolijas.

2. Picar el chocolate bien finito y colocar en un bowl, también reservar.

3. Colocar 1 taza de leche y la crema en una jarrita y llevar al fuego hasta que casi rompa el hervor. Una vez que ven que hace mini burbujitas en los bordes, retirar del fuego y verter sobre el chocolate. Dejar reposar 5 minutos y luego remover hasta que quede una crema uniforme.

4. Agregar la taza de leche restante a la mezcla anterior para ayudar a bajar la temperatura.

5. Agregar los huevos y el azúcar a la mezcla de chocolate y mezclar bien.

6. Verter la mezcla de chocolate sobre los cubitos de medialunas y dejar reposar mientras precalientan el horno a 180°

7. Hornear por 25 minutos y dejar templar antes de servir el pudding. Es delicioso tanto frío como tibio, y queda perfecto con helado.

Si se ponen creativos, pueden hacer grandes comidas con las sobras de la heladera. En un post próximo les voy a enseñar un par de aliños para levantar sus ensaladas al máximo nivel.

50 vistas

© 2023 by Salt & Pepper. Proudly created with Wix.com