De panes de brioche y desafíos

Al final de todo el palabrerío hay una receta de pan de brioche increíble.

Hoy es el último día de un año que para mi familia fue increíble. Cumplimos con metas que veníamos trabajando desde hace muchos años y pudimos experimentar ese "todo llega". Al mismo tiempo, muchas de nuestras concreciones significan cierres de etapas y despedidas, así que estamos en ese punto de un mega balance.


En primer lugar, fue un año muy productivo para todos. Gapu empezó el secundario y dio un salto en su independencia y su capacidad de autogestión del cual estamos muy orgullosos. Ya les conté en algún momento sobre la enfermedad que Gapu tuvo que transitar y cada vez que pasan hitos como este en casa es una celebración. En el otro extremo, Cande terminó el secundario. Ya no más niños en casuchi.


El egreso de Cande significa que se va de casa y eso es una mezcla entre patada en la cara con ganarse un Oscar. Después de años de soñar con su vida como universitaria y de procesos de admisión larguísimos, fue aceptada en la universidad a la que anhela ir desde los 9 años. Este es uno de nuestros desafíos para el año que empieza y nos llena de mariposas en la panza.


Ni hablar de la mudanza. Dejamos la casa que compramos hace 18 años, justo antes de casarnos. Una casa en la que aprendimos todo lo que sabemos hoy, una casa donde lloramos y reímos, nos asustamos y nos consolamos, donde fuimos muy felices. Casuchi nueva es increíble y seguro vamos a llenarla de experiencias memorables también.


Y este blog... este año decidí que apostaría a construir mi escribir y mi cocinar como mi actividad económica principal y en eso estoy. Les agradezco a todos los que me acompañan todos los días con su lectura y sus comentarios. Espero ir creciendo en esto y compartir los resultados con ustedes.


En fin... hoy me siento agradecida en un nivel superlativo. No hay una cosa que pudiera pedir, es 100% gratitud. Bueno, tal vez si puedo invocar algo sería la actitud correcta para lo que traiga el año entrante. Va a haber muchas primeras veces y esa es un área difícil para mí.


Hablando de desafíos, muchos de ustedes le temen a las masas leudadas y también muchos de ustedes lo han superado haciendo sus panes. Hoy subimos un poco la apuesta en cuanto al desarrollo de la receta, pero los resultados son nivel pro total. Vamos a hacer un pan de brioche que van a poder servir solo, preparar tostadas francesas o inventar algún postre ustedes mismos.


¡Brindo por un 2020 con una gran actitud!

Brioche


400g harina 0000

8g levadura instantánea (o 40g fresca)

60g azúcar

4 cdas leche en polvo

2 huevos

Pizca de sal

100g manteca

Yema para pintar


1. Colocar en un bowl grande, o en el de la batidora, los ingredientes secos y mezclar.

2. En una jarra medidora colocar los huevos y completar con agua hasta llegar a los 300cc. Mezclar.

3. Hacer un hueco en la mezcla de ingredientes secos y verter los líquidos. Empezar a incorporar con una cuchara de madera hasta que ya no quede harina seca. Si lo hacen con la batidora (con el gancho amasador) siguen amasando hasta que la masa se vea lisa. Si lo hacen a mano, vuelcan en la mesada y amasan. Tiene que ser una masa muy muy tierna, tirando a pegajosa y difícil de trabajar.

4. Una vez que la masa se vea lisa, van a empezar a incorporar la manteca, que debe estar pomada, de a trocitos. Sólo incorporan un pedacito más cuando ya no ven el anterior. Esto puede llevar un ratin, pero lo vale.

5. Una vez incorporada toda la manteca, colocan la masa en el mismo bowl, la cubren con una bolsa o papel encerado y la dejan leudar hasta duplicar su tamaño. Para mí, esta es de las recetas que quedan mucho mejor si la dejan en heladera de un día para otro, pero no es obligatorio.

6. Una vez leudada, la estiran con los dedos formando un rectángulo y la enrollan como un pionono bien ajustado. Esto es lo que hace una miga bien tirante y perfecta. Colocan en el molde, yo usé una Pyrex de 15 x 30cm, y lo dejan leudar otra vez hasta duplicar su tamaño.

7. Baten una yema y pintan toda la superficie.

8. Precalientan el horno a 175° y cocinan su brioche durante 25'. No se asusten porque se va a poner muy dorada muy rápido por el huevo de la masa y la pinturita. Va a ser una belleza.

9. Retiran del horno, dejan templar y agradecen por ese arte que tienen en frente.



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